¡Tips efectivos para lograr que tu hija duerma sola!

Creo que todas las madres han pasado por esta etapa. Es momento de que tu niña duerma sola y se resiste hacerlo. Para evitar conflictos, interrupciones a media noche y rabietas, a veces dejamos pasar los días… ¡que se convierten en semanas y meses!

Sé que el proceso es bastante complicado y justamente por eso, comencé a investigar la mejor manera para lograr que entienda que debe comenzar a dormir sola, sin que ello signifique una experiencia traumática.

La edad perfecta para que una niña duerma sola

Conversando con el psicólogo y psicoterapeuta Walter Patricio del Instituto Guestalt de Lima, llegamos a ciertas conclusiones. Cuanto más tiempo duerma con sus padres, más difícil luego será acostumbrarla a que lo haga sola. Teniendo eso en cuenta, “la edad adecuada es a partir de los 12 meses, algunos padres consideran incluso que desde que nace se debería ir habituando a tener mayor independencia”.

La edad depende en gran medida de “factores culturales, tradiciones, formación y necesidades económicas. En algunos casos los niños duermen con los padres por falta de espacio, por simple costumbre o comodidad (cuando son bebés para darle la leche o cambiar el pañal). Sobre esto, nuestro especialista de la semana dice:

En Perú, por ejemplo, la edad promedio para que un niño comience a dormir solo es tres años, porque se considera que antes necesita el calor materno y la satisfacción de necesidades”.

¿Por qué es importante que tu hija duerma sola?

Básicamente, hay dos razones por las que es importante que tu niña tenga su propio espacio para pasar la noche:

  • La primera se relaciona con el grado de independencia que debe desarrollar. Una niña que tiene su propio espacio y saber que duerme sola durante las noches, reflejará mayor grado de autonomía en otras facetas de su vida. Saber que puede estar sola ya no le generará miedo o ansiedad.

  • Tan importante como la primera razón es la que se relaciona con la propia intimidad de los padres, y no solo nos referimos al aspecto sexual, sino en general. Teniendo en cuenta que en la actualidad los padres (dime si no es tu caso) trabajan casi todo el día y durante los fines de semanas u otros tiempos libres están con sus hijos, la comunicación de pareja se pierde fácilmente.

A veces, justamente ese momento antes de dormir es uno de los pocos que tienen las parejas para hablar de temas que solo les compete a ellos y que no deben (o tienen porqué) ser escuchados por los niños. Así que no pierdas la costumbre de conversar con tu esposo antes de dormir.

¿Es normal que la madre desarrolle cierta dependencia?

No pude dejar de hacerle esta pregunta a nuestro psicólogo experto, Walter Patricio, porque así como he visto que a los niños se les hace muy difícil acostumbrarse a la idea de dormir en una habitación aparte, también he observado que a las madres les cuesta también dejar solas a sus hijas (esto es más común cuando se trata de madres solteras o viudas).

Por este detalle son las madres las que tampoco se preocupan mucho por hacer la separación y el tiempo se extiende más de lo oportuno. También es una demostración de sobreprotección; frases como “pobrecita que se quede sola”, “es que tiene miedo”, “voy a acompañarla porque me da pena”, son una forma de justificación que debe evitarse.

Si eres mamá, y te está costando dejar de dormir con tu niña, debes hacer el esfuerzo. Recuerda que a la larga puedes generar problemas de falta de independencia.

¿Qué hacer para que se acostumbre a dormir sola?

Tal vez esto sea lo más difícil. Si ya tiene cuatro o cinco años, lo primero es tener una conversación en la que le expliques porqué debe comenzar a “disfrutar” su habitación. Por favor, no lo conviertas en un castigo: “esta noche dormirás sola porque te portaste mal”, porque esto puede generar miedos irreales (es más común que los niños crean en monstruos o fantasmas) y un rechazo total a la idea de no pasar la noche con ustedes.

El primer paso para lograr que duerma sola es convertir su cuarto en un ambiente acogedor y que sea de su gusto. Destierra cualquier cosa que pueda asustarle (ese cuadro que no le gusta, revisa el clóset frente a ella, etc.) y en su lugar incluye objetos que le atraigan (peluche, edredón, libros) y que le ayuden a crear un ambiente familiar. Nuestro psicoterapeuta experto nos da buenas ideas:

Compartir un día de compras para ambientar su cuarto, un muñeco, una Barbie, un osito en la cama que le gusta, la pintura para el color de las paredes, las cajas para acomodar sus juguetes”.

Cuando todo esté listo, comienza por instaurar un ritual. Por ejemplo: cepillarse los dientes, escoger la ropa que se pondrá al día siguiente, apagar la televisión, acomodar las almohadas, y quédate con ella hasta que se duerma (no la abraces porque no necesitas defenderla de ningún peligro).

Una buena idea es que tu pequeña se haga acreedora de un cuento (¿a qué niño no le gusta?) antes de dormir sola: “cuéntale una historia de una niña que aprendió a dormir sola y que su mamá la premiaba cada vez que ella permanecía en su cuarto ”. ¡Ojo! No tienen que ser grandes premios: una pequeña sorpresa en su lonchera, un paseo en bicicleta, ver su película favorita (aunque sea por quinta vez).

Recuerda que tan importante como que se duerma en su cuarto, es que permanezca en él. El problema no se habrá solucionado si a mitad de la noche corre al tuyo. Si eso sucede (por una pesadilla o porque simplemente le dio miedo) acompáñala a su dormitorio, hazle ver que la razón de su aprensión no tiene razón de ser.

¡No cedas! En el caso que llore, consuélala, pero evita abrazarla demasiado. Este es el único camino para que se acostumbre y con el tiempo sea algo normal para ella. Y justamente volviendo a mencionar lo que hablábamos al principio, cuanto más pequeña tenga su propio cuarto, es mejor. ¡Mucha suerte!

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Acerca del autor

Escrito por Irina Melgar

Mi pasión es escribir, el cine y caminar...!